miércoles, agosto 19, 2009


Equipaje



Yo quiero todo de ti.
Quiero tu cabello serpenteante
que delata tus ideas
--materia gris en movimiento--.

Quiero tus ojos serios,
o asombrados,
surcados por la risa,
fijos en el deseo.

Quiero tus manos fuertes
manos hermosas
de hombre que trabaja,
manos de marro y clavo,
manos que arman y construyen.

Quiero tu determinación de cauce,
tu determinación tan suave,
tan terrible y dolorosa,
que ahoga y abandona,
como el agua.

Quiero tu boca pequeña y salada,
que lo conoce todo de mí;
desde mi boca infantil y guerrera,
hasta la diáfana lluvia
que moja tu cara
con fragancia imperceptible.

Quiero tus carcajadas y silencios,
quiero esa pluma que mancha,
quiero la camisa que raspa,
quiero tu hombro en mi ojo.

Quiero que discutamos,
--yo cabra y tú toro--
quiero que me atraigas a tus brazos
y critiques mi léxico colorado,
librándote apenas de mis puñetazos.

Quiero la casa con paredes rojas,
y muebles de colores,
que alguna vez soñamos.
La quiero toda,
con pisos de madera y barro.

Pero igual,
si tengo que escoger sólo una cosa,
decido llevarme tus gritos:
Los rugidos salvajes de tu orgasmo,
porque esos, mi amor,
yo los he provocado.


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